Introducción.
Cuando me decidí a crear mi propio ciberhogar, me impuse un solo requisito para poder considerar el resultado como un éxito: que todas las ilustraciones fueran mías. Al momento de redacción de este bloque, me siento muy orgullosa del resultado y de haber cumplido con ese objetivo. Puedo decir, con todo mi pecho, que este sitio es mío.
Esta es la segunda vez que hago el arte de mi sitio; la primera versión está disponible en la Wayback Machine. (Gracias por tanto, Internet Archive, perdón por tan poco). En esa primera creacion la unica inspiracion era la magia y el Y2K.Te invito a revisar esa primera versión para verificar mi enorme mejoría en la temible disciplina del modelado 3D digital.
Inspiración del diseño.
Los 3 pilares estéticos del sitio son: La utopía escolástica, el Y2K mexicano rural y el cómic “Supergirl: La Mujer del Mañana”. Sé que esta combinación suena a salsa de fresa, jamaica y chipotle. Esta quimera estilística se conforma de partes de sus inspiraciones, te aseguro que, como con la salsa, estos sabores se complementan.
Tomé prestado el propósito de la utopía escolástica: compartir conocimiento de forma amigable, parecer tocable, habitable, ser un bibliotecario de camisa blanca y lentes con cadena, que justo sabe en qué libro puedes encontrar lo que necesitas, aunque quizás no sea exactamente lo que estás buscando.
Amaba los juguetes didácticos que tenía de niña y quería replicar ese sentimiento en mis iconos.
Del Y2K mexicano rural tomé la chispa, el color, el sabor y el ambiente en general: buscando recrear el balance ecológico y la vida vibrante de los mercados, donde conviven el puesto de frutas, el de películas no licenciadas, la paca y la tarotista. Aquí se retoma esa estética de cibercafé de pueblo, con su Goku pintado adentro, pero su fachada cumpliendo al pie de la letra las normativas de los pueblos mágicos.
En este extinto tercer espacio, por solo 16 pesos, podías usar por una hora completa la más alta tecnología de hace dos décadas. Es la intención de crear una interfaz que no se sienta ajena, fría, recién salida de caja. Quiero un ciberespacio que invite a pasar, habitado, usado, reparado, lleno de texturas vibrantes y amigables, un espacio digital donde la modernidad no suplanta la identidad, se adapta a ella.
El aspecto más conceptual de los 3 es La Mujer del Mañana. Es una de las mejores historias que he leído. En general. Trata de amor, de culpa, del duelo, del genocidio; de añorar un lugar que jamás va a volver y es devastadora. El arte es hermoso. De esta obra tomé un gran aspecto visual: el manejo del color. Mat Lopes crea ambientes inmersivos, donde el oscuro espacio profundo se llena de eventos cósmicos en tonos pastel.
La Mujer del Mañana me ayudó a definir exactamente cómo manejaría la coexistencia de la tecnología y la magia. Por un tiempo estuve dudando si serían uno mismo, dos cosas completamente separadas que pueden usarse juntas o dos aspectos de un mismo ente. En el universo de DC, así como en muchos otros universos expandidos e historias con algo de misticismo, existen la tecnología y la magia. En un cuarto puedes tener a Batman y a Constantine, los dos detectives, pero con habilidades, herramientas y áreas de experiencia que se ciñen a la tecnología o a la magia. Existen también civilizaciones donde no existe división entre tecnología y magia, como los atlantes o los nuevos dioses.
Si bien no fue el primer cómic donde vi que convivieran sin pena la magia y la tecnología, es especialmente bueno en no separar ambas existencias, ni mencionar sus diferencias a detalle constantemente. Viajan en un crucero espacial, una máquina tecnológica sin duda alguna; al encontrarse con un evento cósmico y natural, algo parcialmente mágico, Kara simplemente lo enfrenta con la ayuda de un poco de kriptonita roja. Kara es atacada durante el cómic, tanto por hechizos hechos de agonía humana como por armas de kriptonita.
Con esa forma de coexistencia me quedé, con las naves espaciales que transportan archimagos, con los tridentes antiguos que son tecnología y magia, con Batman y Constantine en un mismo cuarto, unidos contra el mismo enemigo. Dos aspectos de la experiencia humana, que ocasionalmente habitan el mismo espacio y ocasionalmente se enfrentan.
Relato del proceso de diseño:
Primero, redefiní los espacios que eran necesarios en la página principal y las subsecciones de cada uno y creé un boceto a lápiz definiendo espacios, contenidos y tamaños. Con esto tengo claros los marcos y sus relaciones de aspecto. De este primer concepto, uno de los apartados fue eliminado para reducir el espacio y simplificar el diseño.