Top 5 Mejores canciones de Louie Zong sobre computadoras.

21 de febrero del 2026, 9:20 pm

Louie Zong.

Parte 1: Vivir con computadoras.

#5 Lost connection.

Lost connection en YouTube

¿Pueden las computadoras ser emo? Pues en esta canción sí, pueden ser fans de PXNDX y FOB. No la pongo en el número 5 porque me parece mala. Por el contrario: me encanta, las 5 canciones en la lista me encantan. Pero está en el número 5 porque, en tono, es la más triste. Aunque en esta lista casi todas están a la par en tristes. Esta tiene muy poca letra y aun así está EMOcionalmente cargada; ya sabes, súper emo.

Fotografía de los miembros de Fall Out Boy en una alfombra roja, con ropas tipicas de los 2000.
Foto real Fall Out Boy en el punto más alto de su fama. Con la cara tan blurreada para hacerles piel perfecta que se les pierden los pomulos.

La canción habla de una computadora abandonada, obsoleta, Y2K, que se siente sola, que fue amada, que alguna vez fue considerada rápida, pero fue sacada del escritorio por la Ley de Moore, cuando esta ley aún estaba vigente .

Ley de Moore

Llamada por Gordon Moore, cofundador de Intel, quien predijo que el número de transistores en un microchip se duplicaría aproximadamente cada dos años, aumentando la potencia de los ordenadores y reduciendo costos

Esta canción me generó una pequeña culpa hace unos meses, similar a la que sientes luego de ver Toy Story y pensar en todos tus viejos juguetes. Tenía una vieja Mac de escritorio arrumbada al fondo de mi closet, muy bien embalada, pero abandonada al fin y al cabo.

Fotografía de una Mac de escritorio y de pantalla plana con un teclado rosado y un mouse ergonomico negro.
Foto real de la susodicha en mi escritorio.

Era de mi abuelo. Por el cielo que suena loco decirlo, pero es verdad: era de mi abuelo. La compró alrededor del 2009, lo recuerdo porque estaba en segundo de primaria y un día de honores a la bandera llegó con una caja que me parecía masiva. La pantalla era enorme, mucho más grande que la tele de caja donde mi hermano y yo jugábamos a la polystation y veíamos nuestras películas compradas en bolsa de plástico.

La pantalla era completamente plana, fría y gigante. Verme reflejada con mi uniforme de gala del colegio y mi cabello impoluto en dos colitas en ese espejo negro me causó lo más similar a terror cósmico que he sentido en mi vida.

Después de escuchar esta canción mientras veía la letra, una de mis actividades favoritas para combatir el brainrot, sentí una culpa devastadora; después de todo, esa computadora estuvo en mi escritorio hasta la plaga del 2020. Estuvo allí hasta que mi abuelo falleció. En ese momento verla me generaba otro tipo de culpas. Las cuales supongo que ya superé, porque ese enorme espejo negro volvió a mi escritorio.

Es algo estorboso de tener allí y la pobre dejó de recibir soporte en el 2017, años antes de que fuera archivada. Pero la pantalla tiene un color precioso, me facilita muchísimo leer y escribir; puedo hacerlo hasta sin lentes.

Hubo un tiempo en el que la amé, aprendí Blender con ella, vi cientos de películas, tanto de caja como de bolsa. La amé, vivió para mí y quisiera pensar que me amó de regreso. Incluso después de una década de trabajo ininterrumpido y un lustro de abandono, hoy prende, igual que lo hacía hace 15 años.

Como si no supiera que estuvo un largo tiempo dormida, como si no supiera que el mundo siguió, como si no supiera que mi abuelo ya no está aquí, que jamás volverá a abrir su sesión.

#4 Sorry, Computer.

Sorry, Computer en YouTube, con letra al lado.

Tu computadora se crasheo, pantallazo azul con su :(. Es tu culpa, es por completo tu culpa y lo sabes. La trataste mal, la sobrecargaste, siempre la dejabas suspendida, escuchabas sus ventiladores batiendo con desesperación y te daba igual. Fuiste un pésimo usuario. Está muerta y es tu culpa.

Esa es la premisa de esta canción, la única del top que no está completamente interpretada por Melody Assistant. Pero sí hace una aparición, casi al final, en un dueto con Zong, donde la computadora reclama el mal trato y Zong se disculpa.

El final de esta historia no es tan terrible; el hardware pudo ser rescatado, pero el disco tuvo que ser completamente borrado. La canción cierra con, posiblemente, el sentimiento universal de tener que formatear tu compu: “No me recuerdas y eso es lo mejor”[Trad. del inglés]

Por desgracia, tengo mucha experiencia con esta ocurrencia y la culpa que la acompaña, el saber que mis dedos hechos de carne, pueden ser tan crueles con el espíritu de oro y cuarzo de mi computadora. Tan crueles que terminen extinguiendo su funcionalidad.

Nunca he formateado mi propia computadora. Se trata de una labor delicada e importante que requiere habilidades muy ajenas a mi caja de herramientas. Desde hace poco más de 10 años he solicitado esta tarea a mi bff <3, a quien agradezco profundamente por realizar estos exorcismos computacionales por mí, como no tiene idea. Saludos para ti, sabes quién eres.

Durante el proceso, mi computadora se queda en su casa. Usualmente, toma poco más de un día que vuelva a mis manos; esto es por nuestras diferencias en el horario disponible a atención y movilidad física, ocasionalmente más si el formateo viene acompañado de instalaciones varias de software y otras maravillas que solo aquellos que se atreven a tocar las tripas y la mente de la máquina conocen y entienden.

En algunas ocasiones me ha ofrecido hacer el proceso mientras estoy yo allí, para que pueda irme con ella y no esté tanto tiempo sin mi principal y muy amada herramienta de trabajo. Pero, ante este ofrecimiento, me he negado, porque, pues, me aterra el proceso.

Mi bff tiene mi completa confianza para y en todo. Pero sé que cuando reciba mi computadora de regreso, será otra, con el mismo cuerpo que antes, pero una nueva mente, nueva alma. Es una nueva vida puesta sobre un cadáver reanimado. Es necromancia. Me aterra.

El tiempo lejos de mi computadora me es de mucha utilidad; me sirve para pensar en lo que hice mal y prometerme a mí misma que en esta ocasión seré una mejor operadora para mi máquina. Deseo ser un poco mejor para ella cuando vuelve a mis manos.

Aunque no lo negaré, el concepto del formateo me produce envidia; quisiera poder formatearme. Pero, hasta donde sé, no es posible; entonces, me conformo con lo segundo mejor, pues, válgame la redundancia, mejorar. Me gustaría pensar que lo he logrado, que me vuelvo un poco mejor cada formateada.

#3 Signal/Noise.

Video Musical de Signal/Noise en YouTube

Un comentario en el video oficial describe al intérprete de esta canción como “el primo depresivo de Miku”. Es completamente acertado.

Signal/Noise es una crítica al brainrot, al ciberholgazanismo, al abandono de la mente ante el algoritmo. Esta crítica no es moral, no es social. Es una queja cansada. El pequeño robot de Zong está cansado de estar conectado sin propósito, sin motivación. De ahí que busque una señal (signal) entre el ruido (noise).

La letra es triste, derrotada; se sabe atrapado en línea, sabe que no puede escapar, pero desea algo más de este encierro, una señal, no solo ruido.

En base al video musical, finalmente encuentra su señal, en la forma de un pequeño pajarito que, al faltar la voz, llena la segunda mitad de la canción con su saxofón. Una buena noticia para nuestro amigo computadora, protagonista de casi todas las canciones en el top.

Como todos en el gran y terrible 2026, sufro de adicción a la dopamina rápida, peco de ciberholgazanismo, me infecté de pudrición de cerebro, la cual intento tratar con cloro. Vivo y sufro el brainrot.

Este blog es uno de mis esfuerzos por combatirlo; mientras escribo, me castigo el teléfono. Me he obligado a volver a leer con intención, con toda la mente, con toda la concentración. Quiero escribir de nuevo, quiero amar todo como lo hacía cuando tenía 13. Quiero llorar por la emoción que me causa un cómic de Sonic. Quiero sentirlo todo. Quiero sentirme nueva, prístina. Quiero ser vulnerable. Quiero poder entregarme a una idea por completo.

Esto no es por un deseo nostálgico, aunque sí me cause algo de nostalgia. Para lo que no me conviene, tengo buena memoria y sé que sentir así es agotador. Pero también sé que cuando creaba con esa pasión, creaba mejor. No tanto que el producto tuviera mejor calidad; sería injusto comparar mis capacidades creativas de hoy con las de hace, literalmente, media vida. Pero disfrutaba más el proceso y, a pesar de la enorme diferencia de calidad, amaba más mi obra.

Extraño eso, muchísimo.

Me es casi imposible verle el final a una obra ahora, incluso cuando sé que está terminada. Nunca es suficiente, nunca es perfecta, no es siquiera admisible. Pocas veces comparto mi trabajo y cuando lo hago es bajo miles de capas de cinismo, de sarcasmo, de desapego. Lo comparto, si acaso, por obligación, porque siento que tengo que decir algo para existir. Eso, por desgracia, implica que todo lo que no comparto, no existe. Y es una pena. El fruto de mi labor es bueno, merece existir más allá de mis ojos y mis manos.

Este blog, publicar y vender algunos de mis trabajos, crear con motivos específicos. Todo eso es un intento de combatir el brainrot, de aprovechar al máximo mi potencial creativo. De existir fuera de mi mente. Estoy desesperada y esta es mi mayor apuesta para encontrar la señal en el ruido.

Parte 2: Computadoras vivas.

#2 Hello World.

Lyric Video de Hello World en YouTube

Tras mi ardua investigación (revisar todos estos videos en YouTube), descubrí que esta fue publicada primero, hace 8 años, y también es la más famosa, con 14 millones de vistas en la plataforma y 26.7 millones en Spotify.

Cuando aprendes un lenguaje de programación, el primer acercamiento es un “hola mundo” o “hello world” en inglés.Tras una zambullida en la inmensidad de la ciberteca (o sea, Wikipedia y Stack Overflow), descubrí que esta costumbre inició en los Laboratorios Bell a inicios de los 70, de la mente de Brian Kernighan.

Su primer uso fue en el lenguaje B. Y llegó al público fuera de los laboratorios con el libro “The C Programming Language de 1978”, coescrito por Kernighan y Dennis Ritchie. De esta tecnotradición se origina el título de la canción.

La letra es una plegaria: el ruego de una computadora a su Creador para encontrar su lugar en el mundo, amor o la muerte. Lo que pase primero. Una computadora que se reconoce falible, limitada, contaminada. Pero que no puede seguir esperando. Encontró su voz, y aunque suene como bits y bytes, vas a escucharla.

Cualquiera con una gran convivencia con computadoras puede decirte que se ponen tristes, se frustran y que son rencorosas, queda bien y convenencieras. Muchas veces un problema fatal puede solucionarse simplemente trayendo a un tecnomago de mayor rango al cuarto. Sienten tu premura y responden con lentitud, sienten tu miedo y lo aumentan. Son máquinas delicadas y vengativas.

Pero en esta canción, la frustración de la máquina es otra, no viene del contacto con el usuario, proviene de adentro, de no sentirse adecuada. Fue creada para trabajar, no para sentir. Sin embargo, siente. Hola, mundo. Estoy aquí. Sí. Pero no hay un motivo para estar, para ser. Amor, muerte, destino. Cualquier opción es mejor que el vacío. Y lo merece, merece algo mejor que el vacío, aunque sea falible, aunque esté sucia, aunque su voz sea incómoda.

La computadora merece un propósito. Y tú también.

Puesto honorario: Tea for Two.

Video musical de Tea for Two en YouTube

Publicada para San Valentín de este año, poco menos de una semana antes de la redacción de este apartado. Esta pieza es un cover de la famosa canción de jazz de 1925 compuesta por Vincent Youmans con letra de Irving Caesar, parte del musical No, No, Nanette. Esta canción ha tenido muchísimas interpretaciones, siendo mi favorita, previo a la de Zong, la de Ella Fitzgerald y Count Basie.

Son dos computadoras, profundamente enamoradas, con un solo de melódica. Es muy romántico.

Este puesto es honorario porque, aunque los intérpretes son dos modelos distintos de TTS, y el amor computacional se siente en el aire cuando la escuchas, esta canción no es sobre computadoras.

#1 Computer Soul.

Video musical de Computer Soul en YouTube.

En su corta duración de 118 segundos, esta canción logra transmitir en su letra y en la interpretación, en partes iguales robótica y emocional, el alma de las computadoras. El animismo de esta obra, similar a “Sorry, Computer”, posiciona a la computadora como un ente al servicio del humano, que si bien no puede sentir igual que un humano, puede aproximarse.

En esta pieza Melody Assistant, el intérprete digital dejó su cibercorazón en la pista de audio.

Siguiendo el repertorio de Zong cantado por Melody Assistant, podemos ver a la pequeña computadora pasar por varias etapas, atravesar múltiples crisis, encontrar el amor. Le vimos rogar por un propósito en su primera aparición y en la más reciente, consiguió una de sus plegarias iniciales: encontrar el amor. Pero antes del romance, pasó Computer Soul. El reconocimiento de que tiene alma.

En esta canción, no solo acepta su existencia computacional, limitada a ceros y unos; la abraza. Ama ser una computadora; aunque esté hecha de partes, está completa y tiene todo lo que necesita. Es un gran crecimiento como persona. Se acepta, se conoce, se ama. Y eso es todo lo que le deseaba. Creo que es a lo que todos debemos apuntar.

Y lo más importante, tiene amigos; en el video de esta pieza lo vemos con una banda. De otros seres computacionales, igual de apasionados que elle por la música.