Sobre mi
Grimorio
Caldero de Código
Forja Poligonal
Hola, soy Mostaza (o Moz).
Una tecnobruja habitando y explorando el ciberespacio con curiosidad, código y un poco de magia.
Creo que las computadoras no son frías ni aburridas ni alienígenas. Son máquinas mágicas hechas de cuarzo, alimentadas por truenos y creadas por manos humanas. Artilugios mágicos que, al convertirse en cotidianos, olvidamos que son asombrosos.
Para mí, el internet es un lugar, el ciberespacio, y como todo lugar, se habita, con los derechos y responsabilidades que esto implica; muchos de estos derechos han sido pisoteados y muchas de estas responsabilidades han sido olvidadas.
Este proyecto existe para cuidar la memoria, jugar y construir futuros más humanos, creativos y raros.
Mi Grimorio es un archivo vivo de ideas, investigaciones (de variada longitud), experimentos con sus resultados y divagaciones sobre tecnología, cultura digital, el costo y ganancia del acto de crear y las vicisitudes de habitar el internet conscientemente.
Aquí redacto para recordar, concretar, reflexionar y dejar registro de lo que aprendo y de lo que pasa.
Me gusta verlo como una bitácora de viaje ciberespacial: es un registro de mis procesos y pensamientos, pequeñas crónicas y recetas de encantamientos, todos escritos para no olvidar y a futuro no mancharme ni decolorar mi nostalgia.
El Caldero del Código es donde hierven los experimentos (glugluglu burbujitas).
Proyectos terminados y en proceso, prototipos, scripts listos para compartir con otros tecnomagos, juegos, pruebas raras y cosas que no funcionaron.
Aquí programar no es solo resolver problemas. Es invocar comportamientos, crear sistemas vivos, controlar el potencial del caos, aprender de los errores fatales y, por encima de todo, dialogar con la máquina.
Trabajo desde hace poco más de 10 años con Python y tecnologías web.
En mi Forja Poligonal se combina la máquina con la artesanía para dar vida a las ideas, bien sea como objetos tangibles con la ayuda de mi impresora de filamento o como imágenes (móviles e inmóviles) con el poder de Blender.
Visualmente, busco el balance entre lo técnico y lo estético, hacer que los filos del low poly se vean suaves y abrazables. En stls o renders, mi meta siempre es la optimización.
Puedes adquirir algunos de mis modelos 3D para impresión en mi tienda de Cults3D.
Cibergrimorio
Pigmentos y Píxeles
Ciudadanía Digital
De Computadoras y Otras Bestias
Cultura del joystick.
Pensamiento Mágico Aplicado
Matemagia y Numeromancia
El Tarot de la Tarea
Mitologías Modernas
La Cueva de Roko
Arqueología Digital
Rankeos, Reseñas y Reencores
El Cibergrimorio es mi blog, sí, pero también es un cuaderno de campo, un archivo vivo donde anoto desde ideas sueltas y recetas hasta ensayos y noveletas. Es mi lugar para pensar en letras altas. Yo soy el filósofo ateniense; el Cibergrimorio, mi plaza con público cautivo.
Escribo aquí principalmente para ordenar mis ideas, registrar procesos sobre la marcha, documentar obsesiones pasajeras o permanentes y compartir hallazgos que son muy pequeños para un tutorial completo o muy grandes para un comentario suelto.
Algunas entradas son técnicas, otras personales y otras experimentales. Y, si algún día me lanzo a crear videos, este sería el lugar de nacimiento de ese contenido.
Te doy la bienvenida a mi bitácora de viaje ciberespacial.
Aquí hablo de herramientas, técnicas y procesos creativos, y de cómo la práctica artística se transforma cuando adopta tecnología.
En mi proceso artístico, dejo convivir el arte tradicional y digital sin favoritismo. Creo que para perfeccionar un arte digital, necesitas por lo menos tener bases firmes en su equivalente análogo o manual, incluso si solo es teórico.
Vivo el arte como oficio, como lenguaje y como forma de pensar. No desde la idea del genio inspirado, sino desde la práctica constante, el permiso y perdón al error, la repetición estratégica y el aprendizaje técnico.
Quiero habitar el ciberespacio con intención y cuidado. Para mí, el internet es un lugar que se habita y me temo que no somos buenos ciudadanos.
Aquí escribo sobre netiqueta, comunidades en línea, cultura digital, memoria de la red y las formas, tanto buenas como malas, en que nos relacionamos dentro de ella.
Crecí en internet, y eso define mi manera de entenderlo: como plaza pública, como archivo, como refugio y también como territorio siempre en disputa.
Quiero dialogar sobre cómo cuidamos estos espacios, cómo los deterioramos y qué responsabilidad tenemos al usarlos.
Evito la nostalgia ciega y el tecnopesimismo. Este espacio es invitación a participar en la red con conciencia, respeto y un poco más de cuidado mutuo.
Recordando siempre que del otro lado de la pantalla hay una persona.
Este apartado está dedicado a las ciencias de la computación vistas como magia teórica y práctica, nunca arcana. Algoritmos, estructuras, conceptos fundamentales, historia y reflexiones sobre cómo funcionan realmente las computadoras.
Me gusta describir a las computadoras como criaturas autómatas mágicas: precisas, limitadas, poderosas como resultado de esas limitaciones y por restricción divina; completamente dependientes de su usuario.
Aquí intento explicar, describir y cuestionar sin caer en la intimidación técnica ni en la simplificación vacía.
Es un espacio para aprender, reaprender y reconciliarse con lo computacional desde la curiosidad y el respeto, no desde el miedo o la adoración.
Este apartado es para hablar de videojuegos como cultura, lenguaje, memoria y experiencia compartida.
Aquí escribo sobre juegos que me marcaron, mecánicas que me parecen brillantes o complicadas, mundos que invitan a quedarse y mundos que ya no son habitables o siquiera visitables.
Exploro también las condiciones materiales y humanas que rodean al gaming: industria, comunidad, accesibilidad, memoria, archivo y pérdida.
Me interesa el videojuego como espacio habitable, como acto social, como narrativa interactiva y como objeto cultural que dice mucho sobre la época y la cultura que lo produce y las personas que lo juegan.
No esperes reseñas objetivas, rankings completos o trucos para speedruns. Aquí solo tengo opiniones parciales y recuerdos degradados por los rayos del tiempo.
Este espacio no trata de creencia ciega ni de fe organizada. Propongo la magia como marco simbólico, herramienta cognitiva y lenguaje para entender y organizar el mundo.
Aquí escribo sobre rituales cotidianos, metáforas mágicas, sistemas simbólicos, prácticas esotéricas y cómo estas conviven y chocan con la ciencia, la tecnología y la vida moderna.
No me interesa la magia como escape de la realidad, sino como una forma de aceptarla y vivirla: dar sentido, ordenar el caos, crear intención y abrir espacios para la imaginación y la reflexión.
El pensamiento mágico aplicado no ofrece hacks secretos ni soluciones universales; propone métodos, hábitos y alternativas más amables de mirar y administrar lo que hay.
Este apartado es una ofrenda a la curiosidad y mi último intento desesperado de convencerte de que los números son amigos, no peligro.
Aquí hablo de matemáticas como lenguaje, como herramienta y como estructura invisible que sostiene, como secreto a voces, el mundo que habitamos, especialmente el computacional.
Me interesa explorar conceptos matemáticos, conectándolos con ideas mágicas, visuales o narrativas que los vuelvan más cercanos y menos hostiles.
No es un espacio para demostrar genialidad ni resolver problemas supercomplejos, sino para entender, apreciar y perderle el miedo a los números, reconociendo que la matemática también puede ser bella, divertida y profundamente humana.
Este apartado está dedicado a la planeación, la organización y la lucha constante por ordenar la vida cotidiana.
Aquí escribo sobre sistemas de productividad, métodos de planeación y trabajo, herramientas, flujos y hacks. Busco ser disciplinada sin ser severa y compasiva sin ser complaciente.
Quiero entender cómo organizarnos sin deshumanizarnos, cómo trabajar sin quemarnos y cómo adaptar las herramientas a la persona, no al revés volteado.
El Tarot de la Tarea no predice el futuro, pero ayuda a leer el presente y priorizar, planear o prepararse para lo que pueda venir.
Este apartado está dedicado a las historias que nos contamos hoy por hoy para entendernos a nosotros mismos y al otro: franquicias, universos compartidos y expandidos, personajes repetidos, narrativas comunes o únicas, memes perennes y, en general, ficciones que funcionan como mitos contemporáneos.
Aquí escribo sobre cultura pop como sistema simbólico, experiencia compartida y parte de quienes somos.
Me interesa observar qué valores transmite, qué miedos y deseos articula, qué conflictos marca y el lado que toma, a quién dejan fuera y a quién obligan a pasar.
Analizo estas mitologías modernas desde el cruce entre tecnología, arte, industria y comunidad, entendiendo que muchas de ellas nacen, se transforman, se propagan y se mantienen no muertas en el ciberespacio.
Este espacio es para pensar cómo las historias moldean nuestra imaginación colectiva y cómo, incluso en lo que se considera basura, se esconden mapas estelares de culturas temporales.
Aquí descansa el Basilisco y es donde pienso y escribo sobre inteligencia artificial sin promesas mesiánicas ni miedos apocalípticos. Hablo de modelos, herramientas, usos creativos, implicaciones éticas, límites técnicos y riesgos sociales de la IA.
Me interesa entender qué hace, cómo funciona, qué no puede hacer y, sobre todo, por qué nos mentimos sobre ella.
No concibo la inteligencia artificial como oráculo, ente autónomo mortal o sustituto del pensamiento humano, sino como tecnología profundamente humana: creada por personas, entrenada con datos producidos por personas y, trágicamente, atada a nuestro uso, cumpliendo las demandas de nuestros deseos, errores y contradicciones.
Este apartado existe para explorar, cuestionar y aprender sin caer presa ni del hype ni del pánico.
Arqueología Digital es mi espacio para escribir sobre historia y ejercitar los músculos de la memoria y también los de la metodología de la investigación.
Hablo de la historia de internet, de las computadoras, de la tecnología, pero también de la historia del arte, de la ciencia, de las herramientas, de las ideas y de las prácticas que atraviesan todo lo que hago.
Aquí escribo sobre tecnologías obsoletas y fundacionales, software empolvado e inaccesible, formatos perdidos, teorías desmentidas, objetos cotidianos que alguna vez fueron revolucionarios y procesos históricos que explican por qué el presente es como es.
Me interesa también la historia alternativa y todos los puntos Jumba que pudieron darnos presentes distintos, mejores o peores.
La historia es contexto y memoria.
La arqueología digital es una práctica de cuidado: contra el olvido acelerado y contra la idea de que todo empezó ayer o, aun peor, que todo siempre ha sido igual.
Este es mi espacio para rabiar o alabar libremente. Doy opiniones, hago listas discutibles y saldo cuentas pendientes con obras, herramientas y experiencias que me dejaron impresiones duraderas, bien sean positivas, negativas o, peor aún, mediocres.
Encontrarás reseñas subjetivas, rankings incompletos, comparaciones arbitrarias y textos atravesados por el gusto personal, el contexto y, honestamente, el estado de ánimo del momento.
No busco la objetividad. Me interesa más registrar cómo cambian mis opiniones con el tiempo, qué críticas resisten la revisita y cuáles se voltean al volver a mirarlas con otros ojos.
Este apartado existe para jugar con el juicio, aceptar la parcialidad y recordar que criticar también es una forma de cuidado y de diálogo.
Caldero de Código.
Adivinación estadística.
Serpientes obedientes.
Inmobiliaria Ciberespacial.
En el Caldero de Código borbotean a fuego bajo mis proyectos.
Aquí viven proyectos terminados y en proceso, prototipos, scripts listos para compartir, imitar y modificar, pruebas raras, ideas que mutaron y cosas que nunca funcionaron pero algo enseñaron. Es un espacio de experimentación, donde el código se mezcla, se prueba, se sazona y se deja reposar.
Trabajo desde hace poco más de diez años con Python y tecnologías web, siempre desde una postura curiosa, crítica y experimental, entendiendo el código como herramienta, oficio, servicio y forma de expresión.
La Adivinación Estadística, conocida también como Ciencia de Datos, combina la estadística, la programación y la analítica para descubrir patrones ocultos en grandes cantidades de información.
Me encanta la ciencia de datos como método de observación y reflexión, pero no me interesa como espectáculo de demostración de capacidad computacional, habilidades técnicas o promesa de conocimiento certero del futuro.
No porque crea que no es capaz de hacer esto; sé que puede dar visiones confiables, pero eso de prometer futuros se me da fatal y me pone supernerviosa.
Usualmente realizo estos trabajos en Python, pero sé algo de Ruby y no es por presumir, pero tengo 17 años de experiencia en Excel.
Python es uno de mis lenguajes favoritos y el que más tiempo llevo utilizando. Una vez que tienes tu Conda y tus ambientes bien establecidos, puedes usarlo para automatizar procesos, prototipar ideas, construir herramientas y experimentar en general sin fricción ni pasos extra.
Pero, si bien es algo complicado, también puede usarse para crear programas completos y distribuibles. No es para todos, pero es un desafío que a mí me encanta.
Me gusta Python. Mucho. Me hace feliz.
La Inmobiliaria Ciberespacial es mi forma de presentar el ciberespacio como un lugar donde puedes comprar un terrenito y fincar tu propio hogar.
Construir para la web es diseñar y mantener espacios habitables. Interfaces, sistemas y experiencias pensadas para personas reales, con todas sus complicaciones. Trabajo tanto el frente como tras bambalinas, cuidando que sea mantenible, accesible y bonito.
Amo el internet, como amo los lugares donde crecí, porque al final, crecí en él. Incluso sus esquinas a las que no puedo volver, las plazas abandonadas y los juegos flash perdidos.
Pero no quiero que añorar lo que ya no es me consuma; aún estamos aquí y el futuro de la web siempre puede ser mejor.
Forja poligonal.
Transmutación de Archivo a Objeto.
Necromancia de los Vértices.
Pieles Digitales.
La Labor del Vértice.
Alquimia de Luz y Sombra.
La Forja Poligonal es el taller donde nacen mis objetos tridimensionales digitales.
Aquí conviven modelos terminados, piezas en proceso, prototipos y pruebas raras fallidas con el registro, ocasionalmente demasiado detallado, de su creación.
Este espacio trata mi trabajo en 3D como oficio: desde el primer bloque tosco hasta el archivo listo para render, animación o impresión.
Mi taller no es una galería prístina de obras listas para comprar y usar; es una forja activa, con vértices chisporroteando, ajustes continuos y decisiones que se pueden cuestionar.
Cada pieza que aquí existe fue hecha con intención, porque soy defensora de que la creación sin un propósito, por más banal que sea el propósito, carece de alma. Algunas están listas para usarse, otras para observarse, otras para modificarse.
Todas nacieron del mismo fuego, todas pertenecen al mismo hogar.
En este momento, el modelo deja de ser una idea, un mapa de vértices, y se enfrenta al mundo físico, convirtiéndose en un objeto tangible mediante la brujería termoplástica o la hechicería ultravioleta.
Aquí encontrarás modelos pensados para impresión 3D, junto con sus medidas, tolerancias, decisiones de diseño y consideraciones prácticas.
Me gusta presentar el proceso completo; creo que hace visible el alma del proyecto. Hacer saber qué funcionó, qué falló y qué ajustes fueron necesarios para que el objeto existiera justo como lo hace.
Imprimir es negociar con la materia, el alma y la máquina. Esta sección documenta esa negociación y las técnicas que la hacen posible.
La Necromancia de los Vértices se ocupa del movimiento: cómo manipular sus puntos para emular vida.
Para mí, animar en digital es similar a interpretar una obra de marionetas o al stop motion. En algunos aspectos es mucho más amable como medio; permite repetir, mover la cámara, trabajar por bloques, estrujar o estirar de formas imposibles y, lo más ahorrativo de todo, no es obligatorio visitar la mercería y la papelería: truquitos imposibles para sus antecesores físicos.
Pero todo lo que lo hace más amable tiene un costo oculto, un defecto que, para algunos, puede ser fatal; es intangible y eso lo hace sentirse ajeno.
Aquí viven mis actos de necromancia: animaciones funcionales, pruebas de movimiento, ciclos, mecánicas simples y escenas breves. Animaciones pensadas para mostrar cómo opera un modelo, cómo ensamblarlo. En mis animaciones ilustrativas, busco claridad explicativa y generar ternura.
No espero que el resultado final sea competencia para Pixar en los Oscars. El cielo sabe que no poseo la potencia computacional ni humana para algo así. Pero menos vértices, físicas y píxeles no implica menos alma y, en ocasiones, ni siquiera implica menos calidad.
Vestir el volumen es el paso donde deja de ser abstracto y empieza a existir como cuerpo.
Implica mucho más que solo dar color a la superficie; es decidir de qué está hecho, cómo responde a la luz, qué tanto se deja tocar. Es darle materialidad y sensación, hacerlo tan real como puede llegar a ser o como quieres que sea.
En este espacio documento para mi uso futuro y tu referencia. Aquí encontrarás texturas pintadas a mano y los secretos para trabajarlas con nodos, materiales procedurales y las tretas que los hacen divertidos de usar y la logica tras decisiones que apenas se ven, pero que sostienen toda la ilusión.
La piel en el cuerpo humano y, creo, en casi todos los mamíferos, es el órgano más grande, la barrera entre nuestra carne y nuestro entorno; un escudo que siente. Es parte de nuestra estructura y lo mismo aplica en la Necromancia de Vértices.
La Labor del Vértice es el corazón de la Forja.
Modelar es entender tu objeto, comprender su naturaleza y detalles, por qué tiene esa forma y, con todo eso en mente, decidir cómo recrearlo.
Aquí hablo del modelado como práctica constante, paciente y consciente. Este es un enfoque que es común escuchar sobre el dibujo y la pintura, pero aplica a todas las disciplinas artísticas, tradicionales o digitales: practicar constantemente, observar los trabajos de otros con respeto y con permiso al asombro y la crítica y estudiar la teoría; ese es el secreto para mejorar. Y es lo único que puedes hacer.
En este espacio viven modelos, bases, estudios de forma, reconstrucciones y ejercicios que no son obra final, pero sin los cuales no existiría nada más.
Este apartado defiende el 3D como oficio, práctica artística y labor: aprender haciendo, equivocarse con método y respetar al objeto.
Renderizar es un acto de traducción: tomar un objeto tridimensional y convencer a la luz de contar su historia en dos dimensiones.
Aquí experimento con iluminación, cámaras, encuadres y atmósferas creadas en compositor, buscando no solo que un modelo “se vea bien”, sino que diga algo, se sienta como algo.
La Alquimia de Luz y Sombra no persigue el hiperrealismo; por el contrario, lo rechaza. A veces el grano es más honesto que lo nítido, y un lente deformado puede decir más que mil reflejos perfectos.
Este espacio documenta pruebas, configuraciones, errores, decisiones estéticas y técnicas que afectan cómo un objeto se percibe, se entiende o se desea.
Renderizar, para mí, es la despedida cariñosa con tu pieza, el broche de oro a tu trabajo poligonal.
Pase a mi atelier
Planos de Transfiguración
Pócimas de Código
Hojas del Grimorio
Bitácoras y Talismánes
Píxeles en Lienzo
El Atelier es el espacio donde el trabajo pasa de proceso a objeto compartido.
Aquí encuentras modelos 3D listos para imprimir, archivos descargables, recursos digitales y piezas diseñadas con el mismo cuidado que atraviesa todo el proyecto. Estos objetos fueron probados y afinados con la intención de que sean intuitivos, lindos y funcionales.
Cada STL que se oferta aquí pasó por la Forja Poligonal. Cada herramienta hirvió en el Caldero de Código. Cada decisión está atravesada por la misma postura que sostiene el Cibergrimorio: rigor, curiosidad y respeto por el oficio.
Comprar aquí no es solo adquirir un archivo. Es apoyar una práctica independiente que entiende la tecnología como labor humana, el diseño como responsabilidad y la venta digital como un intercambio que merece la misma atención y seguimiento que cualquier otra venta.
Este es un proyecto vivo que se mantiene en línea gracias a estas ventas. Al apoyarme, mantienes encendida esta torre mágica.
Si algo de lo que hago te parece útil, interesante o simplemente lindo, pasa a ver sin compromiso a mi atelier.
STLs para impresión 3D
Software y herramientas digitales
Guías, PDFs y ejercicios
Papelería e imprimibles de organización
Arte digital y comisiones